Ir al contenido principal

"Yo tuve un hermano", de Julio Cortázar






Che

Yo tuve un hermano.

No nos virnos nunca
pero no importaba.

Yo tuve un hermano
que iba por los montes
mientras yo dormía.
Lo quise a mi modo,
le tomé su voz
libre como el agua,
caminé de a ratos
cerca de su sombra.

No nos vimos nunca
pero no importaba,
mi hermano despierto
mientras yo dormía,
mi hermano mostrándome
detrás de la noche
su estrella elegida.

Julio Cortázar, 1967.

Entradas más populares de este blog

Para un Solsticio de Navidad

I En El Saber Teológico traté la teología como un saber religioso, originado en y referido a un campo inherente a la experiencia humana: el eje angular, lo numinoso. Asimismo presté atención a la forma que asume un saber teológico crítico. Su carácter crítico se determina por su relación con el presente histórico y social en la medida en que reconoce en este último un teologúmenon . Es de esta forma como en el saber teológico crítico se lleva a cabo una semántica teológica histórica, ya no metafísica. Al final de este proceso, sin embargo, su núcleo de significación no queda fuera del eje angular, de lo numinoso . Cuando esto sí ocurre, el saber teológico deja de ser un saber religioso. Puede ser un saber crítico, incluso científico, pero ya no es religioso, mucho menos teológico, en la comprensión que sostengo en El Saber Teológico . II Lo anterior me lleva a comentar explícitamente algo que está implícito en El Saber Teológico : la circularidad entre dos momentos del saber teoló...

Pertenencia

Nocturno de año nuevo

Señora de la Vida, ante Ti hago mis votos por los caminos que debamos transitar. Que nuestra mirada se mantenga hacia adelante. Que no abandonemos la marcha. Que nuestras fuerzas se renueven en el momento oportuno. Que la esperanza resista cuando sobrevenga la frustración. Que sepamos levantarnos al caernos. Que nos abriguemos de valor ante el temor. Que encontremos sabiduría para recorrer la duda y lo desconocido. Que no perdamos el afecto y la sensibilidad por las cicatrices de la brega. Y que al final seamos distintos y hayamos cambiado por haber recorrido los caminos necesarios sin negarnos a nosotros mismos y sin dejar de encontrarnos con los otros. En memoria de Jesús de Nazaret, amén.