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No me esperen de vuelta / Juegos del lenguaje (1)

Hasta hoy, por el mero hecho de vivir, muchas veces se me requirió la existencia. Y tuve que emprender caminos, dejar atrás personas y cosas, dar la cara ante lo desconocido. Hoy sucede de nuevo y estoy obligado a marcharme. Ni modo: deben ustedes disculparme. Pero, esta vez, no me esperen de vuelta. Palabras para un funeral (el mío) (1960-20XX)

Aroma de Vida

Para mí la Vida tiene un solo nombre, el tuyo. Y un solo aroma, el de tu piel. Es que, junto a Ti, la Vida es un mundo poblado de plenitud.

Delante, la encrucijada

En alguna etapa de nuestro desarrollo evolutivo, en el tránsito del homínido al hombre, nuestra especie consolida la capacidad de abstracción y significación, es decir, el pensamiento y el lenguaje. Un primer constructo de esa capacidad es la conciencia. Y con ella emerge también el extrañamiento. Se da inicio así a la búsqueda de sentido en el ser humano. Y esta búsqueda encuentra una expresión material importante en el desarrollo de saberes. De esta forma, el ser humano se topa con la técnica, el mito, el arte, la religión, la sabiduría, la política, la ciencia y la tecnología. A pesar de ello, para los humanos todavía permanece adelante su encrucijada: abismar su extrañamiento ensimismándose o descifrarlo reintegrándose.

Tan sólo distintivamente humanos

Con la noción de pensamiento y lenguaje aludimos a aquello que nos hace específicamente humanos. No superiores. Tan sólo distintivamente humanos. Ver el mundo, nombrar el mundo, pensar el mundo y actuar en él constituyen detonadores fundamentales de aquella pequeñísima parte de la vida planetaria que comúnmente llamamos historia humana.

Al alba

Señora de la Vida, doy gracias por el descanso de la noche y porque ha llegado un nuevo día. Y ahora, Señora, me es necesario vivir este día con fortaleza y esperanza, con alegría y sencillez, con hermandad y libertad, con sabiduría y curiosidad, con iniciativa y creatividad, y con sinceridad. Y anhelo que al terminar la jornada de este día haya yo aprendido y sepa agradecer, Señora y Amiga de la Vida. En memoria de Jesús de Nazaret, amén.